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Edición 171
9 al 15 de octubre de 2005
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NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

12 de octubre
Dios todopoderoso y eterno,
que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a
cuantos la invocan con la secular advocación de Nuestra Señora del Pilar;
concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la
esperanza y constancia en el amor.

TOTUS TUUS
Totus
tuus ego sum et omnia mea Tua sunt. Accipio Te in mea omnia. Praebe mihi
cor Tuum, Maria.
Soy todo tuyo y todas mis cosas Te
pertenecen. Te pongo al centro de mi vida. Dame tu Corazón, oh María.


Totus tuus sum,
Maria,
Mater nostri Redemptoris.
Virgo Dei, Virgo pia,
Mater mundi Salvatoris.
Soy
todo tuyo, María
Madre de nuestro Redentor
Virgen Madre de Dios, Virgen piadosa. Madre del Salvador del mundo.
Amen.
«Salve, Madre soberana
del Redentor, puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar;
socorre al pueblo que sucumbe y lucha por levantarse, Tú que para
asombro de la naturaleza has dado el ser humano a tu Creador».


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Oh Dios Padre
Misericordioso,
que por
mediación de Jesucristo, nuestro Redentor, y de su Madre, la
Bienaventurada Virgen María, y la acción del Espíritu Santo,
concediste a tu Siervo Juan Pablo II, Servus Servorum Dei,
la gracia de ser Pastor ejemplar en el servicio de la Iglesia
peregrina, de los hijos e hijas de la Iglesia y de todos los
hombres y mujeres de buena voluntad, haz que yo sepa también
responder con fidelidad a las exigencias de la vocación cristiana,
convirtiendo todos los momentos y circunstancias de mi vida en
ocasión de amarte y de servir al Reino de Jesucristo. Te ruego que
te dignes glorificar a tu Siervo Juan Pablo II, Servus Servorum
Dei, y que me concedas por su intercesión el favor que te
pido... (pídase). A Tí, Padre Omnipotente, origen del
cosmos y del hombre, por Cristo, el que vive, Señor del tiempo y
de la historia, en el Espíritu Santo que santifica el universo,
alabanza, honor y gloria ahora y por los siglos de los siglos.
Amén.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
LIBROS DE VISITAS
Bajo su manto me amparo, con sus frutos me alimento, con el
Pan Eucarístico que me proporciona.
Me arrojo
en sus brazos y Ella me estrecha contra su corazón. La
escucho y su palabra me instruye. La miro y su belleza me
alumbra.
Si estoy
débil me sostiene, la invoco y su bondad me atiende. Si
enfermo me sana, si muerto por el pecado me da la vida de la
gracia.
En
la lucha me socorre, en la tentación me auxilia, en la
angustia me consuela, en el trabajo me sostiene, en la
agonía me acompaña.
Cuando
voy a Jesús, me conduce, cuando llego a sus pies, me
presenta.Cuando le pido favores, me protege.
Si soy
constante en mi súplica, me escucha. Si la visito me
atiende.
En la vida me guía al cielo y en la muerte recibiré de sus
manos la eterna corona.
Que buena
es María, que dulce y hermosa es!
Nuestra Señora del
Santísimo Sacramento.
Ruega por nosotros !
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“Quédate con nosotros, Señor!”
Como los dos
discípulos del Evangelio, te
imploramos, Señor Jesús,
¡Quédate con nosotros!
Tú, divino Caminante, experto
de nuestras calzadas y
conocedor de nuestro corazón,
no nos dejes prisioneros de
las sombras de la noche.
Ampáranos en el cansancio,
perdona nuestros pecados,
orienta nuestros pasos por la
vía del bien.
Bendice a los niños, a los
jóvenes, a los ancianos, a las
familias y particularmente a
los enfermos. Bendice a los
sacerdotes y a las personas
consagradas. Bendice a toda la
humanidad.
En la Eucaristía te has hecho
“remedio de inmortalidad”:
danos el gusto de una vida
plena, que nos ayude a caminar
sobre esta tierra como
peregrinos seguros y alegres,
mirando siempre hacia la meta
de la vida sin fin.
Quédate con nosotros, Señor!
Quédate con nosotros! Amén.

Oración
conclusiva de la
Homilía de la Santa Misa,
Adoración y Bendición
Eucarística con ocasión del
comienzo del Año de la
Eucaristía. Domingo 17 de
octubre de 2004
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Estimado/a Suscriptor/a de "El Camino de María"
Con la
Oración conclusiva de la
Homilía de la Santa Misa, Adoración y Bendición Eucarística
al comenzar el Año de la Eucaristía,
y la imagen de Nuestra Señora del Pilar (*), cuya
festividad celebramos esta semana,
presentamos la Edición N. 171 de "El Camino de
María", Newsletter Semanal con
Textos para hacer
oración con la Madre del Redentor.

"...María
vive mirando a Cristo y tiene en cuenta cada una de sus
palabras: «Guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su
corazón» (Lc 2, 19; cf. 2, 51). Los recuerdos de Jesús,
impresos en su alma, la han acompañado en todo momento,
llevándola a recorrer con el pensamiento los distintos episodios
de su vida junto al Hijo. Han sido aquellos recuerdos los que
han constituido, en cierto sentido, el 'Rosario' que Ella ha
recitado constantemente en los días de su vida terrenal.
Y también ahora, entre los cantos de alegría de la Jerusalén
celestial, permanecen intactos los motivos de su acción de
gracias y su alabanza. Ellos inspiran su materna solicitud hacia
la Iglesia peregrina, en la que sigue desarrollando la trama de
su 'papel' de evangelizadora. María propone continuamente a los
creyentes los 'misterios' de su Hijo, con el deseo de que sean
contemplados, para que puedan derramar toda su fuerza salvadora.
Cuando recita el Rosario, la comunidad cristiana está en
sintonía con el recuerdo y con la mirada de María..."

Nuevamente invitamos
a todos los suscriptores de El Camino de María, y
a todos sus amigos y conocidos, a inscribirse gratuitamente en
el e-Curso que remitiremos por correo electrónico que lleva por
título: CONTEMPLAR A CRISTO CON LOS OJOS DE MARÍA,
cuyo contenido lo pueden leer en la última sección de esta
edición. Para inscribirse deben llenar un sencillo
formulario con su nombre y su dirección de e-mail desde:
http://www.JuanPabloMagno.org/formulario2.htm
Cada mensaje del
e-Curso contiene la transcripción de un capítulo de la Carta
Apostólica ROSARIUM VIRGINIS MARIAE, y
textos sobre el SANTO ROSARIO extractados de la extensa
catequesis de Juan Pablo II, como así también puntos de
meditación de San Luis María Grignion de Montfort, seleccionados
de su libro
EL SECRETO ADMIRABLE DEL SANTO
ROSARIO.
Nos despedimos de
Usted hasta la próxima semana, implorando la bendición y
protección de Nuestra Señora del Pilar, con el siguiente
himno de honor y alabanza:
«Virgen
Santa, Madre mía.
Luz hermosa, claro día.
Que la tierra aragonesa
Te dignaste visitar,
Este pueblo que te adora,
De tu amor favor implora,
Y te aclama y te bendice
Abrazada a tu Pilar.
Pilar sagrado
Faro esplendente,
Rico presente
De caridad,
Pilar bendito
Trono de gloria.
Tú a la victoria
Nos llevarás.
Cantad, cantad
Himnos de honor y alabanza
A la Virgen del Pilar.
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Marisa y
Eduardo
(*)
La Iglesia
celebra a la Virgen bajo esta advocación el 12 de octubre. Su
fiesta fue instituida por el Papa Clemente XII . Según la
tradición, el apóstol Santiago, luego de la Ascensión del Señor,
se fue a predicar a España. Encontrándose una noche junto al
Ebro, oyó un coro de ángeles que cantaba: "Ave María, llena de
gracias", y vio aparecer a la Santísima Virgen -que aún vivía en
la ciudad de Efeso-, de pie sobre un pilar de mármol. Después de
animarlo a proseguir la evangelización de España, se retiró la
Virgen y quedó el pilar. Los fieles discípulos de Santiago
hicieron allí una capilla bajo el título de Santa María del
Pilar, que con el tiempo se convertiría en la actual
Basílica del Pilar de
Zaragoza.
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