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EDICION
ESPECIAL

INAUGURACIÓN DEL PONTIFICADO DE BENEDICTO XVI
Oh
Virgen fiel, que fuiste siempre solícita y dispuesta a recibir,
conservar y meditar la Palabra de Dios!:
Haz
que también nosotros, en medio de las dramáticas vicisitudes
de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana.
La
versión on-line de esta Newsletter la puede leer en la Hemeroteca
Digital "Mater Dei"



Oh María, Aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
Mira, Madre, el número
inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes se
hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia
inhumana, de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o
de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a
los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la
alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de dar testimonio con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la
civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de Dios
Creador y amante de la vida.
Juan Pablo II, Oración al concluir la Encícilica "Evangelium Vitae"
Solemnidad de la Anunciación del Señor, 25 de marzo de 1995 ¯¯¯ LIBROS
DE VISITAS
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Señor
Dios, fuente de vida eterna y de verdad, concédele
a tu pastor Benedicto XVI un espíritu de coraje y
sabiduría, un espíritu de conocimiento y amor.
Mientras pastorea con fidelidad su rebaño,
pedimos que él, como Sucesor del Apóstol San
Pedro y Vicario de Cristo, trabaje para que la
Iglesia sea un sacramento de unidad, amor y paz
para todo el mundo. Te lo pedimos por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los
siglos de los siglos. Amén.
"...La
Iglesia de hoy debe reavivar en sí misma la
conciencia de la tarea de volver a proponer al
mundo la voz de Aquel que ha dicho: "Yo
soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará
en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
Al emprender su ministerio, el nuevo Papa sabe que
su deber es hacer que resplandezca ante los
hombres y mujeres de hoy la luz de Cristo: no la
propia luz, sino la de Cristo..."
(Primera Homilía de Benedicto XVI.Celebración
Eucarística Capilla Sixtina. 20 de abril de 2005)
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Estimado/a
Suscriptor/a de "El Camino de María"
A las 10,00 horas de Roma de
hoy, 24 de abril de 2005, V Domingo de Pascua, el Papa Benedicto XVI
presidió en la Plaza de San Pedro ante 350.000 personas la Celebración
Eucarística por el inicio oficial de su ministerio petrino. Concelebraron 150
cardenales.
A la celebración eucarística
asistieron 141 delegaciones de jefes de Estado y de gobierno. De las
delegaciones religiosas formaban parte 70 personas, entre ellas representantes
de las Iglesias Ortodoxas, de las Iglesias Orientales Ortodoxas (Antiguas
Iglesias de Oriente), de las Iglesias y comuniones cristianas de Occidente y
de organizaciones cristianas internacionales.
Al final de la Liturgia de la
Palabra y de la proclamación del Evangelio, en latín y griego,
los diáconos que leyeron el Evangelio, precedidos por el
incensario y en compañía de los acólitos, regresaron al ambón.
Detrás del altar, los dos diáconos portadores del palio petrino
y el Anillo del Pescador se acercaron a la cátedra del Santo
Padre, donde ellos se unieron los cardenales Angelo Sodano,
Stephen Kim Sou-hwan y Jorge Arturo Medina Estévez. Este último,
como protodiácono, puso el palio petrino sobre los hombros de
Benedicto XVI.
El palio es un antiquísimo
símbolo episcopal tejido con lana de corderos, que indica la
autoridad del obispo y su unión con la Sede de Pedro. Es blanco,
mitad de lana de oveja y mitad de lana de cordero, y tiene
bordadas cinco cruces rojas. Simboliza tanto el Buen Pastor que
lleva en sus hombros a la oveja descarriada como la triple
respuesta "Tu sabes que te amo", de San Pedro a Jesús
resucitado, cuando Cristo le pidió que apacentase sus corderos y
sus ovejas.
El cardenal Angelo Sodano,
decano del colegio cardenalicio, puso entonces el Anillo del
Pescador en la mano derecha de Benedicto XVI. El anillo
entregado al Santo Padre lleva un sello con la imagen de San
Pedro y la barca con las redes. Es un símbolo y un sello de
autenticidad de la fe y significa la tarea confiada a Pedro de
confirmar a sus hermanos. Se llama Anillo del Pescador porque
Pedro fue el apóstol pescador que, creyendo en la palabra de
Jesús, echó su red fuera de la barca y pescó milagrosamente una
gran cantidad de peces.
Tras bendecir a los fieles con
el Evangeliario, el Papa regresó a su cátedra y recibió la
promesa de obediencia de 12 personas procedentes de varias
partes del mundo: tres cardenales, un obispo, un presbítero, un
diácono, un religioso, una religiosa, un matrimonio y dos
jóvenes que acaban de recibir la confirmación. Posteriormente,
el Papa pronunció su homilía en italiano, cuyo texto en español
se lo enviamos en esta edición especial de El Camino de
María
Roguemos
a María,
Reina de los Apóstoles, que ayude a Benedicto XVI a "ser
dócil a la voz del Espíritu, atento a sus sugerencias en la intimidad de
su conciencia y a sus manifestaciones en los acontecimientos de la
historia".
Marisa y Eduardo
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