ACTUEMOS PARA
 
DESAGRAVIAR A MARÍA SANTÍSIMA
 

 

 

Estimado Suscriptor de "El Camino de María"

Le invitamos a unirse junto con nosotros a la iniciativa que ha implementado la FUNDACIÓN ARGENTINA DEL MAÑANA, que implica

1 - Desagraviar a nuestra Madre por la gravísima injuria que se ha realizado en un programa de televisión argentina;

2 - Enviar un reclamo a la Cámara Argentina de Anunciantes, a través de una nota que ya esta preparada en el sitio de dicha Fundación, en la siguiente dirección:

http://www.fadm.org.ar/_tv/2004/gasalla.htm

A continuación les transcribimos el texto del pedido que realiza la Fundación:  

Gravísima injuria a María Santísima en la televisión

Normalmente no describiríamos lo ocurrido el viernes 8 de octubre en el programa “Gasalla en pantalla”. Nos duele tener que hacerlo para explicar por qué reclamamos a las autoridades y anunciantes una enérgica reacción.

Antonio Gasalla, actuando en uno de sus sketchs como el personaje “Soledad” vilipendió a la Santísima Virgen presentándola “milagrosamente” aparecida bajo la forma de materia fecal en un inodoro, rodeado de feligreses rezando el Rosario y encendiendo velas.

Actuamos inmediatamente y escribimos a la Cámara Argentina de Anunciantes y los patrocinadores del programa. Aguardamos de ellos una condigna respuesta.

Pero nos preguntamos: ¿en nuestra querida Patria, no tiene la Virgen María más hijos dispuestos a reparar públicamente tamaña ofensa?

Estamos seguros que sí: lo exhortamos a rezar en reparación y a enviar su reclamo al Sr. Luis Mario Castro, presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes.

Desde ya le agradecemos la adhesión que realice a esta solicitud.

 Saludo a la bienaventurada Virgen María 

Salve, Señora, santa Reina,
santa Madre de Dios, María, 
que eres virgen hecha iglesia, 
y elegida por el santísimo Padre del cielo,
que te consagró con su santísimo Hijo amado
y el Espíritu Santo Paráclito, 
en la que estuvo y está 
toda la plenitud de la gracia y todo bien. 
Salve, palacio suyo;
salve, tabernáculo suyo;
salve, casa suya. 
Salve, vestidura suya;
salve, esclava suya;
salve, Madre suya; 
y vosotras todas, santas virtudes,
que por la gracia e iluminación del Espíritu Santo
sois infundidas en los corazones de los fieles,
para que de los infieles hagáis fieles a Dios.  

San Francisco de Asís

Marisa y Eduardo Vinante 

 Editores de "El Camino de María" y "Colección Virgo Fidelis"

Señor
Luis Mario Castro
Presidente de la
Cámara Argentina de Anunciantes
Presente

De mi consideración:

Me dirijo a usted para manifestarle mi desagrado ante el silencio de la Cámara Argentina de Anunciantes frente a la grosera injuria proferida contra la Santísima Virgen en el programa de Antonio Gasalla (América TV, viernes 8 de Octubre, 22.30).

Silencio inexplicable si consideramos que dicho programa es mantenido en el aire por la publicidad de numerosas empresas asociadas a esa Cámara.

No puedo menos que contrastar esta omisión con la enérgica actitud adoptada por esa Cámara en 1988, a propósito de las injurias entonces vertidas por Dalmiro Sáenz contra Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre en el programa “La noche de los Sábados” de Gerardo Sofovich.

Es el momento de cumplir con el deber al que se refirió el Papa Juan Pablo II en el Mensaje a la XXXVIII Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales. El Santo Padre advirtió, precisamente, sobre la obligación de adoptar iniciativas prácticas para eliminar el daño producido por los medios de comunicación cuando hacen presentaciones que minan “valores tradicionales como la religión, la cultura y la familia”. 

Esa obligación de actuar, permítame la insistencia, asiste particularmente a quienes financiaron con publicidad un programa en el cual se produjo tan torpe ofensa a la Madre de Dios y nuestra.

No tenga la menor duda, Sr. Castro, que contará usted con el apoyo y la simpatía de la inmensa mayoría del pueblo argentino, cuyas elocuentes manifestaciones marianas son fruto de su entrañable amor filial por quien, bajo la advocación de Luján, es Reina y Patrona de nuestra Patria.

Muy atentamente,