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Señor
Luis Mario Castro Presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes Presente De mi consideración: Me dirijo a usted para manifestarle mi desagrado ante el silencio de la Cámara Argentina de Anunciantes frente a la grosera injuria proferida contra la Santísima Virgen en el programa de Antonio Gasalla (América TV, viernes 8 de Octubre, 22.30). Silencio inexplicable si consideramos que dicho programa es mantenido en el aire por la publicidad de numerosas empresas asociadas a esa Cámara. No puedo menos que contrastar esta omisión con la enérgica actitud adoptada por esa Cámara en 1988, a propósito de las injurias entonces vertidas por Dalmiro Sáenz contra Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre en el programa “La noche de los Sábados” de Gerardo Sofovich. Es el momento de cumplir con el deber al que se refirió el Papa Juan Pablo II en el Mensaje a la XXXVIII Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales. El Santo Padre advirtió, precisamente, sobre la obligación de adoptar iniciativas prácticas para eliminar el daño producido por los medios de comunicación cuando hacen presentaciones que minan “valores tradicionales como la religión, la cultura y la familia”. Esa obligación de actuar, permítame la insistencia, asiste particularmente a quienes financiaron con publicidad un programa en el cual se produjo tan torpe ofensa a la Madre de Dios y nuestra. No tenga la menor duda, Sr. Castro, que contará usted con el apoyo y la simpatía de la inmensa mayoría del pueblo argentino, cuyas elocuentes manifestaciones marianas son fruto de su entrañable amor filial por quien, bajo la advocación de Luján, es Reina y Patrona de nuestra Patria. Muy atentamente, |